No puedes dar lo que no tienes

Ser consciente de qué careces es un acto de respeto y bondad para ti mismo y por ende para los demás. Son muchas cosas las que podemos tener para dar y otras más que seguro no tenemos y queremos dar, lo cierto es que para mi, Dar es un acto de carácter absoluto, es decir si tú por ejemplo tienes ganas de darle un abrazo a tu esposo, tú vas y se lo das, tu no puedes decir “tengo ganas” y no se lo das.

El Dar es determinante y además se da de manera natural, ahora bien, hay personas que fingen dar algo que tienen y que no es verdad (ustedes saben que, en la viña del Señor, todo es posible jejjejje), lo cierto es que estas personas no son conscientes de lo absurdo de hacer tal estupidez, porque además terminan hundiéndose ellos mismos y te lo digo con propiedad porque yo lo he vivido.

Así que te voy a contar 2 historia, una cuando me tocó observarlo desde el lado de afuera y otra cuando estaba cayendo yo en esa red.

Una vez fui a un curso de coaching que además estuvo muy nutritivo en teoría, porque en la práctica a los socios les faltó empezar aplicarlo desde casa; al parecer dicha sociedad de coaching donde yo me había inscrito venían teniendo algunas diferencia y el primer fin de semana del curso la verdad no noté ninguna situación extraña hasta el segundo nivel donde además nos tenían que entregar la certificación de culminación y allí fue donde me di cuenta de que NO SE PUEDE DAR LO QUE NO TIENES.

Te cuento que ese día todos los estudiantes nos percatamos de la fractura que había entre los socios; tengo que decirles que fue super incomoda la situación; uno de ellos no accedió a tomarse ni la foto con el grupo ni a entregar los diplomas y el ambiente se tensionó porque además actúo un poco malcriado .( Aunque pueda ser normal que las sociedades se fisuren, no me pareció ético el momento tan incomodo por el cual estas personas nos habían hecho pasar, a unos estudiantes que además solo estábamos allí para conocer sobre herramientas de motivación tanto para el plano personal como profesional.

Aunque debo reconocer que como todo en mi vida suma y no resta, hasta con esta situación me di cuenta de lo incongruente que somos como seres humanos; en este caso fue una sociedad de coaching donde se suponía que nos iban a enseñar hacer de una persona alguien mejor, que estábamos en una super institución para conocer la metodología que empleaban, con el fin de empoderar y guiar a otras personas y a nosotros mismos a vencer bloqueos y tomar acciones en pro a metas o sueños planteados, resultó que terminó en una macro división donde ni los mismos dueños podían manejar sus egos, sus problemas y sus diferencias con madurez y raciocinio . ¡IMAGÍNENSE!

⭐️ Si no tienes amor por ti mismo no puedes dar amor

⭐️ Si no tienes respeto por ti mismo no puedes respetar a otro

⭐️ Si no hay felicidad allí adentro de tu pechito, no puedes dar alegría a los demás

⭐️ Si no tienes ni como pagar tus deudas no puedes ayudar económicamente al prójimo

⭐️ Si no tienes Fe, no puedes inyectarles Fe a otros

⭐️ Si no te aceptas a ti mismo, no puedes darle cabida a otra persona en tu mundo.

Ahora bien, te voy a echar el cuento de cuando yo estaba cayendo en este jueguito de Dar lo que no tenía en el momento.

En al año 2016, gracias a la guía de Dios formé una fundación junto a mi familia, y en donde luego se unieron un montón de personas super colaboradoras; en ese momento contaba con tiempo, ganas, dedicación y hasta mi economía estaba más firme. Un año luego me salió una oportunidad para ir a otro país y tuve que dejar la fundación en manos de la Junta Directiva, sin embargo por casi dos años pudimos seguir ayudando y trabajando por el prójimo, ellos desde Venezuela y mi esposo y yo desde afuera ,lo cierto es que un día de esos me enteré que mi familia por parte de mamá, para ser más específica “Mis Tíos” en Venezuela se estaban muriendo literalmente de hambre, la situación país les había afectado tanto que ya no tenían ni como comer.

Desde ese momento me deprimí mucho pero también me empecé a ocupar de ellos y sinceramente asumí una presión en todos los sentidos, económica , física, mental, que además estaba atropellando mi paz y armonía, entonces un dia después de tanto llorar llegó mi esposo a casa y le dije que teníamos que reestructurar la fundación en Venezuela y que yo necesitaba un tiempo o unos meses para repotenciarme energéticamente, mentalmente y ordenar mis prioridades porque estaba abrumada con tanta responsabilidad, y que necesitaba su apoyo porque iba actuar con lógica y determinación para aliviar mi estrés, literalmente le dije: “no puedo ser incongruente conmigo misma, tengo una fundación que alimenta niños de bajos recursos y mi familia se esta muriendo de hambre y no puedo ayudarles a todos, en estos momentos no tengo paz mental ”, mi esposo con lágrimas en los ojos me contestó: “tienes razón “, (porque además no saben lo que amamos la fundación), y desde ese momento decidí poner un stop por un tiempo a esta hermosa obra y darle prioridad a mi familia y a mis proyectos pero prometiéndonos que cuando estemos listos vendrán cosas mejores para nuestra FUNDACIÓN UN BOCADO DE ALEGRÍA.

¿Y CUÁL FUÉ MI APRENDIZAJE?

TAN SENCILLO COMO QUE APRENDÍ A RECONOCER LO QUE TENGO EN EL MOMENTO PARA DAR Y ENTENDER QUE SOY ANTE TODO UN SER HUMANO QUE PASA POR ALTOS Y BAJOS, EN DONDE ES VÁLIDO DARSE UN BREAK ; PERO LO QUE SI NO FUE NEGOCIABLE ERA SEGUIR FINGIENDO DAR ALGO QUE EN EL MOMENTO NO TENÍA.

Déjame tu comentario si alguna vez has dado algo que no tienes.

Nos vemos la próxima semana.

Les envío Besitos Empalagosos 👄👄👄